Llegas a 4,000 metros. Abres tu lunch. Nada te provoca. No es flojera. Es tu cuerpo adaptándose. Perder el apetito en altura es común. Pero dejar de comer no es opción. Te quita energía, te pone de malas y complica el descenso. Este post te dice por qué pasa, cuándo preocuparte y qué hacer para […]